lunes, 7 de marzo de 2011

5.000 indigentes viven en La Paz, el 90% es relacionado con delitos


Investigación:
Además de robos menores, algunos llegan a ser contratados como “sicarios”.
(Fuente: La Prensa.com.bo)

Nueve de cada 10 indigentes, de los 5.000 que caminan en La Paz y El Alto, son relacionados por la sociedad con delitos y actos criminales, según se desprende de un estudio desarrollado por alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Cotidianamente, tres de cada 10 de estas personas que suelen ser detenidas son trasladadas al penal de San Pedro por reincidencia.
De acuerdo con Arturo Vargas, director del Instituto de Investigaciones de Ciencias Políticas, existen más de 5.000 indigentes circulando por calles y avenidas de las urbes paceña y alteña. Estas personas utilizan plazas, parques y jardineras como circunstanciales albergues, donde muchas veces se tejen historias de dolor y sangre.
Felisa Márquez Chambi, estudiante de Derecho, observa que “cada día hay más mendigos e indigentes” que no tienen un lugar donde dormir.
“Hay que ir a machetear (conseguir dinero)”, afirma Carlos T., un joven de 24 años que se unió a un grupo de indigentes en la ciudad de El Alto para conseguir un poco de comida.
Con la cabeza cubierta por una gorra azul, que lleva la leyenda de Yankees Boys, y cubierto con una bufanda para evitar ser reconocido, Carlos lidera a un grupo de 10 personas que han construido carpas en un sector de la Autopista La Paz-El Alto.
Por momentos desafiante y a veces sumiso, el joven indigente, del que emana un fuerte olor a alcohol, cuenta que comenzó a beber a sus 14 años porque sus padres lo botaron de su casa.
“Mi casa es la calle (señala las carpas), tengo hermanos y hermanas, y todos juntos conseguimos algo de comer para no morir de hambre”, manifiesta, mientras el resto del grupo, con el cabello despeinado y el rostro con señales de trasnoche, lo rodean.
Marginados. Vargas explica que durante una visita hecha a tres albergues, de los que no recordó los nombres, comprobaron que estos grupos están marginados y viven en extrema pobreza.
Pero, por sus necesidades, también cometen una serie de delitos hasta ser aprehendidos por la Policía.
“Dicen que la necesidad tiene cara de hereje, y eso ocurre con todos ellos”, afirma Vargas.
En la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz y El Alto, respectivamente, refieren que los indigentes —envalentonados por el alcohol o la inhalación de alucinógenos—, roban aretes, sombreros y mochilas, los que arrebatan generalmente a mujeres y estudiantes de colegio.
Cuando son detenidos, muchos de ellos, por su condición, son liberados a las ocho horas del arresto. Esto también se debe a que, generalmente, las víctimas no presentan una denuncia formal y porque los delitos que cometen son de “mínima cuantía”, según un investigador de la División Propiedades de la FELCC.
“Si se los detiene, no sabemos a dónde llevarlos, porque no existen centros de rehabilitación públicos”.
Los policías consideran que se los relaciona con la delincuencia porque “tarde o temprano”, y de alguna forma, incursionan en delitos de robo, hurto, agresiones físicas u otros.
A la fecha, reconocen, no existe una estrategia de lucha contra la indigencia por parte del Estado, pese a que recientemente se inauguró un Centro de Reinserción Social para jóvenes en la localidad de Viacha, Qalauma, en febrero.
Contratos. Según el estudio, también se pudo comprobar que los indigentes más jóvenes, de entre 14 y 19 años, son contratados como “sicarios” para golpear a personas por tan sólo 50 bolivianos.
Una pesada carga para la sociedad
Los jóvenes que se juntan en grupos de 10, 15 y hasta 20 personas se han convertido en una carga para la sociedad, además de que son vulnerables a abusos, explica Arturo Vargas.
De acuerdo con el docente, la gente se ha olvidado de que “estas personas son seres humanos” y tienen derechos y obligaciones.
Sin embargo, debido a su indigencia, terminan muertos en las calles a veces por enfriamiento. Este año, en La Paz y El Alto, la Policía registró un total de once personas fallecidas entre enero y febrero de 2011. En la Policía aseguran que “muchas de estas personas mueren por el excesivo consumo de alcohol y no pueden ser identificadas”.
Sus cuerpos son apilados en la morgue del Hospital de Clínicas, donde, tras la autopsia, quedan en calidad de depósito por tres meses, al cabo de los cuales son enterrados en fosas comunes de cementerios de El Alto.
Las causas de la indigencia
El psicólogo Rolando López explica que la ruptura de lazos familiares, la falta de empleo, la decepción y la desintegración son las causas más frecuentes para que el ser humano se integre o forme grupos de indigentes. En ellos crean nuevos lazos sociales y sobreviven mediante la mendicidad en las calles.
Agrega que aún dentro de estos grupos, muchos de ellos sufren discriminación y llegan a ser víctimas de problemas mentales y físicos.
El profesional considera que “esta gente debe ser tratada por un especialista psiquiatra porque existe gente pasiva y agresiva, lo que posteriormente deriva en delito”.
De acuerdo con el profesional, algunas de estas personas están dispuestas a rehabilitarse, pero no cuentan con los medios y menos con las oportunidades. Citó dos casos de jóvenes que viven entre la indigencia y el delito, quienes reconocieron que regenerarse cuesta, aunque hay lugares para hacerlo.
“Las instituciones que existen son para conseguir dinero, pero no nos ayudan. Simplemente nos alimentan y dan cobijo por algunos meses o durante el invierno”, manifestó uno de ellos.
strong>Robo, hurto y lesiones
En una evaluación realizada por la Policía en El Alto se comprobó que el robo, las lesiones y el hurto son los delitos más comunes entre los indigentes.
En una encuesta extraoficial se determinó que el 70 por ciento incurre en el robo; el 20 por ciento en lesiones, y un 10 por ciento está dividido entre injurias y asesinato.
De acuerdo con el coronel Adolfo Cárdenas, jefe de prensa de la FELCC de El Alto, la labor de la Policía es “de prevención” y en diferentes operativos se ha logrado arrestar a indigentes, muchos de ellos reincidentes, los que son derivados al Ministerio Público para que determine si son o no sancionados. “Muchas de estas personas son peligrosas y se amparan en la indigencia para poder continuar libres y circulando por la ciudad”.
Sin embargo, los indigentes aseguran que los policías los abusan por su condición y que sólo a dos o tres oficiales les preocupa su situación, para el resto son delincuentes.

Fuente: La Prensa (Domingo 6 de marzo de 2011)
http://www.laprensa.com.bo/noticias/6-3-2011/noticias/06-03-2011_12583.php

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